Zona de Tolerancia: Clases Sociales

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Social Structure in la Zona de Tolerancia, or Calle Coahuila, is defined by age. Although the government impositions are, in part, set to keep minors outside of the district, the most prominent brothels are lined by adolescent eyes.

  At the most exclusive block of the Zona de Tolerancia you will find that Tijuanenses are only represented within the labor market; foreigners then become the majority of the clientele. In result to close proximity to the United States border,  one may assume that the majority of sex tourism travels from the United States. On the contrary, sex tourism in Tijuana attracts people from all over the world.

I was handed an imported beer with my 5 dollar entrance fee to walk into Tijuana’s high-end brothel, Hong Kong. Performers held on to spinning rings hanging above a neon-lit bar. The brothel and night club offers more than 3 floors with different themes. Like an escape room, doors lead you to hot-tub bubble baths or private VIP rooms with one-way mirror windows facing the performances and crowds downstairs.

Ficheras, or women working at the brothel,  are expected to sell an average of 10 drinks a night before they can start profiting for their own. Conveniently, Hong Kong hosts a hotel above the club which is exclusive for their clientele and sex workers. A night could range from 60 to a thousand dollars.

The manager boasted on having the best and youngest looking women on the strip.

 “How many of them underage?” I asked.

He assured, that Mexican government’s sex working permit program made sure no one under 18 years old was able to enter their doors as an employee.

The contact between the clientele and sex workers was more intimate and aggressive than your typical strip club in the across the border.

A man kissed a dancer's butt; This brought chills all over my body. Although I very much support the line of work and women in la Zona de Tolerancia, I couldn’t help but feel uncomfortable. It could be that I was one of 3 non-employed women in a club full of men.

The “Hong Kong” experience left me conflicted.

I did not feel this when we passed through the working-class brothels,  which were filled Mexican consumers.

Does this imply a resentment to foreigners and their way of exploiting Mexican women?

It may be so.


EXTRANJEROS EN LA ZONA NORTE

  Al llegar a lo más exclusivo de la zona norte el tijuanense suele ser representado en cuestiones de forma laboral. Los extranjeros se convierten en la mayoría de la clientela.  Cuando uno piensa de extranjero en Tijuana, se puede llegar a suposición que consiste en una mayoría de clientela proveniente de los estados unidos. Al contrario, el turismo sexual atrae a personas de todo el mundo. Al darle recorrido a el club más exclusivo de la zona los asiáticos y árabes llenaban el lugar. Al contrario de los reglamentos en lo que cabe el típico, mejor conocido en los estados unidos como strip club, la clientela era en la mayoría masculina, y el contacto entre ellos y las fichadoras era más íntimo e agresivo. 

  Un hombre le besaba el trasero a una bailarina; esto me llevo escalofríos por la espalda. Aunque apoyo a la decisión de las mujeres de esta zona, no puedo evitar el sentir un asco en cuestión de los sujetos que buscan ese tipo de diversión. Yo no suelo ser una persona conservativa, o de mente cerrada. Esta experiencia me abrió los ojos y me dejo un poco confundida en cuestiones de mis sentimientos en lo que cabe este tema. Por una razón, esto no lo sentí cuando pasamos por lugares de la clase obrera. Sera un resentimiento a los extranjeros y su forma de explotar a la mujer mexicana? 

Puede ser así.

LOS PERSIGNADOS

  Ya que estamos en el tema de asco.  Me encanta darle luz a los que viven en las obscuras de la zona.  En especial me interesaron las confesiones de las mujeres internadas en el centro de rehabilitación exclusiva para mujeres transgénero.  En una sociedad de política muy conservativa, la zona brinda diversión para muchos a los que representan y se dedican en predicar en contra del labor sexual.

  Entre los persignados, igual se encuentra la fuerza policial, cual se enreda en la zona por cuestiones de extorción, protección y en sus frecuente ocasiones como clientela. Un circulo de hipocresía, pero como vemos las trabajadoras lo ven como un resquicio cómico entre ello.

  Aunque las mujeres están organizadas y toman en cuenta los riesgos de la zona, si se presentan situaciones no esperadas. Por ejemplo, en el tema de un cliente misógino, que en su momento de odio a la mujer pueden llevarse a golpear a la trabajadora sexual.  Este tema se escuchó entre las varias trabajadoras con cuales tuvimos la oportunidad de platicar.

BARBIES

  Durante mi tour de la zona norte, lo que más me llamaba la atención era el contraste entre las trabajadoras sexuales. Por lo común el estereotipo de trabajadora sexual se supone que es una mujer de vestimento provocativo, que a lo más central de la Coahuila es justo así. Las mujeres trabajando en los lugares más exclusivos solían llevar una mirada más orgullosa que a otras mujeres en los primeros antros que visite de clase media. En lo particular, las mujeres trabajando en el más cotizado, Hong Kong, llevaban su mirada en alta y caminaban con seguridad en sí mismas. Sin embargo, las mujeres en el Club Fracaso, se veían arrinconadas y con un tipo de pena o angustia. 

  Las mujeres entre los lugares más comunes con clientela de clase baja parecían tener más de los 30 años de edad. En cuestiones de menores de edad, es obvio que este mundo está lleno de menores. Las niñas trabando en esta zona, aunque se dice que no, están en filas en las afueras de los hoteles y antros. Sus caras tienen la inocencia de niña. Me gustaría aprender más sobre ellas, y por qué cuestiones son las que terminan escogiendo este tipo de vida tan pequeñas. 

   Se toca mucho el tema sobre las drogas en el mundo del trabajo sexual. Como nos platicaron las mujeres organizadas del grupo Vanguardia de Mujeres Libres María Magdalena, el uso de droga se ha introducido a las trabajadoras sexuales. Por lo que ellas nos sugieren, un buen porcentaje de las barbies están en un ciclo de droga en cual su trabajo es simplemente para complacer su adicción. Las mujeres de esta organización, compartieron sus preocupaciones en cuestión.